Al parecer la homosexualidad no es exclusiva de la especia humana. El investigador Bruce Bagemihl ha referido comportamiento homosexual en al menos 1,500 especies, desde primates hasta parásitos intestinales, y está bien documentado para 500 especies.

El bonobo, que tiene una sociedad matriarcal, inusual entre los simios, es una especie completamente bisexual; tanto los machos como las hembras realizan actos tanto hetero como homosexuales, siendo particularmente notable el lesbianismo. Aproximadamente el 60% de la actividad sexual de la especie es entre dos o más hembras.
Aunque que el sistema de creación de lazos afectivos homosexuales de los bonobos representa la mayor proporción de homosexualidad conocida para cualquier especie, la homosexualidad ha sido observada en todos los grandes simios, incluyendo a los humanos, además de otras especies de primates.
Elefante
Tanto del elefante africano como del asiático son conocidos lazos afectivos y copulas homosexuales. Estos encuentros se asocian a menudo con actos afectivos, como besos, entrelazar las trompas y colocación de la trompa en la boca del otro. Los encuentros son análogos a los heterosexuales, con uno de los machos colocando su trompa a lo largo de la espalda del otro y empujando hacia adelante, para indicar su intención de montarlo. Al contrario que las relaciones heterosexuales, que siempre son de naturaleza efímera, estos machos forman «grupos de compañeros», que consisten en un macho de más edad y uno o dos más jóvenes. Relaciones homosexuales son comunes y frecuentes en ambos sexos, así, los elefantes asiáticos en cautividad realizan un 45% de sus relaciones sexuales con individuos de su mismo sexo.

Delfín mular
Los machos del delfín mular han sido observados trabajando en parejas o grupos mayores para seguir y/o restringir el movimiento de las hembras, a veces hasta durante semanas, esperando a que la hembra sea sexualmente receptiva. Los mismos grupos (o parejas) han sido observados realizando ardientes juegos sexuales entre ellos.
Janet Mann, profesora de biología y fisiología de la universidad de Georgetown, afirma que el fuerte comportamiento personal entre las crías de delfín permite la creación de fuertes lazos afectivos que benefician a la especie en un contexto evolutivo. Cita estudios que muestran que estos delfines son posteriormente, como adultos, bisexuales y que estos machos trabajan juntos para protegerse y para buscar hembras con las que reproducirse.
Más ejemplos de homosexualidad animal aquí.
Fuente : wikipedia











